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martes, 16 de octubre de 2007

A raíz de la lectura de una entrevista

Notas sobre táctica política económica en el proceso electoral salvadoreño.

La lectura de la entrevista del pre candidato presidencial del FMLN en el periódico digital El Faro, motivó las siguientes reflexiones:

1. A nuestro juicio el momento histórico actual condensa las fuerzas sociales que posibilitan el cambio del modelo económico y no del sistema económico. Es decir, se trata del cambio del modelo neoliberal y no del cambio del sistema capitalista por uno socialista.

2. En este sentido existe un razonable planteamiento de que en el período del 2009 al 2011 no se construirá el socialismo. No está en la agenda.

3. El cambio en el modelo económico aunque no se plantee abiertamente nos parece que está presente, en dos posiciones básicas que transforman contenidos del modelo neoliberal:

3.1. Se sostiene que se eliminará el uso del poder del Estado por parte de una minoría de empresarios privilegiados. Aunque no se diga parace evidente que se trata de la oligarquía financiera en El Salvador.

3.2. Se sostiene que se combatirá la corrupción en la detentación del poder económico y político.

4. La parte correspondiente a la negociación o discusión con el grupo económico y político que detenta el poder se plantea en los términos de definir la concreción de los puntos anteriores: uso y abuso del Estado y corrupción. Estos son puntos cruciales de los cuales no se vislumbran formas de solución sin fricciones serias, pero en todo caso tiene que agotarse el recurso de la negociación.

5. Se plantean observarciones sólidas sobre el significado de la construcción del socialismo en el sentido de que el proceso no debe culminar con la construcción de una burocracia privilegiada que funcione como una clase social explotadora.

6. El problema económico no está constituido por el problema fiscal o por el problema de la pobreza, sino por el problema de una mayor capacidad de producción y de una mejor distribución de bienes y servicios entre las clases sociales. Es un punto central de confrontación con el modelo neoliberal que sostiene que la denominada libertad del mercado es el mejor mecanismo para la asignación de recursos y remuneraciones a los factores de la economía.

7. Lo único controversial de cardinal importancia en el planteamiento es la asignación del papel del Estado como árbitro del proceso económico. Desde Keynes en el capitalismo se acepta que es función del Estado mantener una baja tasa de desempleo y controlar la inflación lo que constituye un papel protagónico en el crecimiento de la economía. En nuestra opinión el Estado debe en este período de construcción necesaria y real de un modelo constitucional estatal funcionar más que como un árbitro, como un actor del proceso de creación y redistribución del ingreso aún siguiendo patrones de manejo de política fiscal y monetaria a la usanza de Keynes.

8. El proceso real indica, nos parece, una necesidad histórica de sustituir gradualmente el modelo neoliberal por un modelo constitucional estatal.

9. Los funcionarios públicos si consideramos la perspectiva histórica deben tener las cualidades siguientes: capacidad y compenetración consecuente de la idea de construir una sociedad basada en la organización del trabajo y su retribución diferenciada, con tendencia a eliminar la explotación del ser humano.

domingo, 30 de septiembre de 2007

La Izquierda Gobernante

LA IZQUIERDA GOBERNANTE:
REDISEÑAR LA GOBERNACIÓN Y HACER LA DIFERENCIA

¡Cesad! No vaciéis hasta los posos el cáliz amargo de las profecías.
El mundo está cansado del pasado, ¡morirá o descansará
al fin!”
R. Shelley
(Hellas)

Óscar A. Fernández O.


En el caso del pueblo salvadoreño, no me refiero al anhelo de “descanso” en el sentido que lo plantean los intelectuales del libre mercado, como el fin de la historia definitiva, sino como la empresa humana en la que asumiendo muchos riesgos y luchas, no se contempla una noción de fin terrenal, sino la del cambio permanente y oportuno. Prefiero el punto de vista de Prometeo, protector del desarrollo de la civilización humana. Es decir, con ARENA no termina la historia como quieren hacernos creer, el reto y la posibilidad del cambio para mejorar oportuna y dinámicamente, está en el esfuerzo y la inteligencia del pueblo que es quién determina su futuro, en compañía de sus liderazgos más capaces, eficientes y probos.

La izquierda en el gobierno no deberá cometer el mismo error de creer que cambiando la forma de gobernar ya no quedará nada más que hacer que administrar lo hecho. No debe apuntarse a ningún “estado permanente”, ni tampoco a un equilibrio alguno que pueda ser temporal, pues con seguridad éste será interrumpido por la energía y la dinámica que caracteriza a la historia de la humanidad. Por lo tanto, el término “sostenibilidad” debe ser rechazado en el sentido de permanencia, lo mismo que cualquier estupidez acerca del “fin de la historia”. Para que la sociedad salvadoreña cambie, a pesar de haberse convertido en una sociedad autodestructiva, inducida por un gobierno plutócrata conformado por aprendices de brujo mal preparados, es necesario hacer cambios radicales de modelos y valores profundamente arraigados, como son los hábitos conformistas y obedientes que aceptan y creen necesitar el poder de las clases dominantes como una consecuencia natural del orden establecido. La experiencia de los campos de exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial lo demostró. Las votaciones mayoritarias de las clases empobrecidas, a favor de ARENA, también confirma la simpatía hacia sus verdugos.

Estos son ejemplos relativamente simples del gran conjunto de rasgos y patrones que tienen que ser modificados, diseñando y practicando nuevas y eficaces formas de liderazgo y gobernación, que constituyan elementos importantes del proceso de liberación de nuestro pueblo, si la izquierda socialista desea aumentar las posibilidades y las probabilidades de liderar la construcción a corto, mediano y largo plazo, de un Estado que sustente el progreso, revisando desde luego la idea misma de “progreso”.

El rediseño de la gobernación no es más que una medida transitoria, mientras no se produzca el salto cualitativo en nuestra sociedad. Pero mejores capacidades de gobierno pueden reducir las causas y los efectos de la tragedia de nuestro pueblo, perfeccionando la raison d’humanite (la razón humana del Estado) que es su razón de ser, de modo que un una primera instancia se evite la catástrofe hacia la que nos lleva un modelo económico que ya no funciona más y que por terquedad y arrogancia, siguen imponiendo improvisadamente los testaferros del poder fáctico. Hasta dónde sea posible, debemos impulsar continuamente el desarrollo humano y no primordialmente el del mercado, sin menospreciar la importancia y el rol de este último con objetiva ponderación.

Adelantos significativos en la capacidad de gobernar han tenido lugar en la historia de la humanidad, como sucedió en la Grecia clásica, con la idea de que la política es un dominio reconocido de la vida humana, susceptible a ser deliberadamente definido y sometido por los poderes. “Bien puede argumentarse que la teoría política nace y renace en tiempos de crisis culturales; que su razón de ser es la reconstrucción del discurso político y de la vida” sostiene J. Peter Euben (1994)

Al firmar los Acuerdos de Paz, se pretendió la reconstrucción de la ley, el desarrollo y preeminencia de la política como dominio del pueblo, y la construcción de formas novedosas y democráticas de gobierno. Todo este esfuerzo ha sido traicionado por la oligarquía política, mientras la izquierda socialista, oposición ampliamente mayoritaria no fuimos capaces de evitarlo. Hoy, la oportunidad de saldar esta deuda se nos presenta como el reto histórico, porque nada queda absolutamente establecido por los hechos y es precisamente nuestra pasividad o intervención lo que espera la historia para tomar forma, apelando a la idea de R. Whiteside (El existencialismo político, 1983)

La cultura política salvadoreña y su dinámica, personificada claramente en la mayoría de los liderazgos políticos, sin duda plantean a cualquiera, serios problemas en la capacidad de gobernar. Tales problemas suelen ser descritos en términos de “gobernabilidad” –por lo general en la forma negativa de “ingobernabilidad”- cuyo uso y abuso se ha extendido plenamente y que en la mayoría de veces, es empleada para esconder la incapacidad de gobernar. La legitimidad del Estado y la autoridad pública son aceptadas a regañadientes y la autoridad es minada por la desmitificación y por el creciente cinismo y desconfianza con que se mira a los políticos. En tanto, los medios de comunicación de masas se han convertido en poderosas empresas privadas que generan gran impacto y convierten cada vez más la política en un circo.

En nuestro ámbito, la política se basa cada menos en la ideología y la mayoría de partidos proponen políticas similares en la mayor parte de los asuntos e incluso cuando la competencia electoral lleva a los candidatos a enfatizar diferencias de opinión, la falta de opciones conocidas y realistas en numerosas cuestiones ha apagado el fuego del debate ideológico serio y profundo, que en realidad establece la diferencia fundamental de la política y la forma de gobernar. Esto se ve remplazado por duelos televisivos entre candidatos, los cuales se realizan en medio de la propaganda del mercado. En conjunto, los partidos tienden a perder su capacidad de dominio y toda la estructura política es rechazada por una proporción cada vez mayor de ciudadanos. Al mismo tiempo, los jefes de Estado y los candidatos anuncian de manera ocasional su compromiso con posturas ideológicas particulares, sin cambiar en general la naturaleza de la política por mucho tiempo.

El FMLN debe definirse claramente frente al modelo económico rampante que muestra, a pesar de su fracaso, claros dogmas de fe incuestionables, con los cual los derechistas neoliberales imponen su poder antidemocrático creando valores consumistas y nihilistas, cuyo resultado es el fanatismo autoritario y la polarización social. En este contexto negativo debe entenderse que los cambios oportunos que marquen la diferencia sustancial, el despertar de las organizaciones de base, los avances en la educación y la concienciación política de las masas, los nuevos tipos de valores humanistas, no violentos y solidarios, son de urgente necesidad. Todo ello sólo puede ser factible en tanto se construye a mediano y largo plazo un país diferente de derechos, libertades y necesidades elementales subsanadas. No hay garantía de que esto camine sobre rieles, al contrario, el horizonte anuncia tormentas y por eso lo más decisivo es la calidad de las elites que gobiernan, puesto que son éstas las que toman la mayor parte de las decisiones que afectan la vida de los salvadoreños.

Hay cada vez menos esperanzas de hacer que la razón de humanidad o una gobernación más ética, legítima y eficiente sean intereses prioritarios de nuestros gobiernos, a menos que las elites se conduzcan con verdadera dignidad, lo cual ejerce considerable influencia en la cultura política, que en nuestro país ha sido prostituida. Por más listos que seamos y preparados que estemos, las tareas de la gobernación requieren mucho más.

Debemos empeñar todos nuestros esfuerzos a fortalecer la organización de las masas, mientras nos dedicamos al aprendizaje y a la reflexión seria, rodeándonos de los mejores hombres y mujeres, los más calificados, animándolos a luchar junto a nosotros. Son necesarias con urgencia, ideas innovadoras de rediseño que sustentadas en la seriedad, la responsabilidad y la probidad, perfeccionen la capacidad crítica para gobernar. Debe emprenderse un trabajo gubernamental más concertado, desde las deliberaciones de las organizaciones de masas hasta los centros teóricos políticos y las Universidades e Institutos superiores avanzados, en los que deberán participar líderes políticos y gobernantes experimentados, profesionales y académicos. Pero, lo que más se necesita son cerebros creativos de alto nivel, todo lo cual en definitiva es lo que llamo el pluralismo social-cultural junto al compromiso con la construcción y perfeccionamiento de un Estado democrático fundamentado en los derechos humanos.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Nota sobre Justicia, Trabajo y Sociedad

El propósito de un político revolucionario consecuente es tomar el poder para concretizar y desplegar la justicia social. De manera que es esencial para el político revolucionario plantearse el problema de la definición de justicia social.

Aristóteles, en la sociedad esclavista, decía que justicia social es "dar a cada quien lo suyo". Y los que más trabajaban, los esclavos eran los que menos recibían lo suyo. La justicia por lo visto es un concepto histórico. En el capitalismo Marx fundamentó científicamente las posibilidades de construir la justicia social liberando al ser humano de la explotación del trabajo en el capitalismo.

El "dar a cada quien lo suyo" se convirtió en el pensamiento de Marx, en el uso del excedente económico para beneficio de toda la sociedad y no de una minoría explotadora. La forma de reparto del excedente económico en la sociedad futura depende del tipo, cantidad y calidad del trabajo desempeñado por cada individuo. De manera que al menos en la sociedad socialista y también en la sociedad comunista existen diferencias sociales que dimanan del aporte en términos del trabajo. Retira más y mejor producto social el que más y mejor trabaja.

Engels planteó la postura del marxismo de que el trabajo ha humanizado al hombre, valga la redundancia. El trabajo nos ha separado de la animalidad. El trabajo nos construye material y mentalmente. Por eso el trabajo es la actividad esencial del ser humano y debe concebirse como una necesidad vital; seguramente esta concepción se encuentra a la base de la actitud incansable hacia el trabajo por parte del Ché Guevara.

De manera que el trabajo es la actividad más digna del ser humano: por su medio el ser humano dignifica a los demás y se dignifica a sí mismo. El político revolucionario debe mantener una actitud hacia el trabajo no mercenaria: por definición toda persona debe tener la oportunidad de dignificarse por medio del trabajo, un revolucionario no debe esperar favores de ningún tipo por que le "consiguió chance" a alguien. Es un deber luchar porque toda persona tenga un trabajo digno, que desde David Ricardo tiene una base material y que en la actualidad consiste en que le permita a la persona recibir los bienes y servicios que le permitan llevar una vida digna, conforme a la satisfacción básica e histórica de sus necesidades. La burguesía como medio de presión y compulsión usa la desocupación estructural para mantener su dominio negándole a las personas su derecho humano a trabajar.

La desocupación no es imputable de manera individual a las personas desocupadas. Es la confesión de la incapacidad de un sistema socio económico para utilizar los recursos de que dispone para crear riqueza social. La desocupación se acentúa en momentos de crisis económicas, de sobre producción por ejemplo, o de aplicación de un modelo económico como el neoliberal.

En la sociedad socialista se espera que la distribución del producto social se realice no a partir de la propiedad o no propiedad de los medios de producción, sino a partir del trabajo desplegado en tanto cantidad y calidad. El político revolucionario no puede esperar construir una sociedad justa, basada en los términos de "dar a cada quien según su trabajo y a cada cual según su capacidad" si cotidianamente aplica una forma injusta de adjudicar funciones laborales en lo político y en lo económico. Deben ser ajenos al político revolucionario la priorización en criterios de compadrazgo o nepotismo para delegar tareas y funciones, el criterio básico es la idoneidad, calificación y disposición para el trabajo. No se puede tener como resultado justicia a punta de injusticia. Lógicamente el criterio básico es que el trabajador se aleje de la concepción mezquina de la realización del trabajo solamente como un medio de satisfacción de necesidades individuales sin responsabilidad social, sin adscripción de clase y de que reciba más de lo que merece en términos de cantidad y calidad del trabajo desplegado.

La Derrota Neoliberal

LA ESTRATEGIA GANADORA ES SUMAR, NO RESTAR.
(La derrota del pueblo al neoliberalismo)

“¿El neoliberalismo es sostenible? No. ¿Podrá subsistir mucho tiempo? Absolutamente no. ¿Cuestión de siglos? Categóricamente no. ¿Durará sólo décadas? Si, sólo décadas, pero más temprano que tarde tendrá que dejar de existir."
Fidel Castro
Encuentro Internacional de Economistas
La Habana, Cuba.

Oscar A. Fernández O.


El FMLN está decidido y convencido de ganar por la vía democrática su acceso a la conducción del Estado salvadoreño, por dos razones fundamentales: la primera, por que es la única opción histórica para acompañar al pueblo salvadoreño en la construcción de la añorada vida de bienestar y justicia; la segunda, por que el neoliberalismo sufre una crisis irreversible, acelerada por la incapacidad manifiesta del ultraderechista partido gobernante ARENA y la voracidad de la oligarquía económica.

Para entender la segunda afirmación arriba expuesta, no se necesita ser ni economista ni politólogo, solo basta ver la situación calamitosa que vivimos la mayoría de salvadoreños, sin medicinas en los hospitales públicos ni atención médica que valga la pena y con la amenaza de privatizarla; sin acceso a la educación de calidad, sin empleo, comiendo salteado, expulsados de su país por la miseria y la indolencia de los gobernantes, padeciendo de la más brutal de las explotaciones y abusos cuando logran un trabajo, violados diariamente en sus más elementales derechos, victimizados por la violencia social incontrolable y cómo epílogo de esta tragedia, criminalizados por las leyes penales promulgadas por el gobierno del Presidente Saca, como si fuera una venganza de clase.

Después de la grandilocuencia seudo teórica de los ideólogos del librecambismo en foros, universidades y programas de gobierno, sumada a la aplastante propaganda mediática acerca de un fabuloso futuro de desarrollo nacional que nunca llegó, el “neoliberalismo” ha demostrado ser nada más que una versión computarizada de la vieja consigna de los fisiócratas de la segunda mitad del siglo XVIII, el laissez-faire (dejar hacer) y por tanto el estímulo principal al surgimiento de un capitalismo salvaje, dónde la propiedad privada pierde su función social, para convertirse en un asunto exclusivo del gran propietario, dejando al Estado en una función de espectador pasivo. La fábrica de sueños que cautivó al mundo, se ha convertido en una pesadilla.

El neoliberalismo es un subproducto de la post guerra fría, que ha hecho del mercado en objeto de adoración, como triste alternativa del derrumbado estatismo económico en el ex-sistema soviético. ¡Del purgatorio al infierno! Es un intento de reordenar el pensamiento económico para ajustarlo a la economía mundializada del gran capital.

El pueblo deberá decidir si continúa en la vía de profundizar su pobreza y empeorar su vida o si se decide a derrotar a ARENA principal impulsador de esta desgracia nacional que nos abate, para pasar a construir un futuro mejor para nuestros hijos. Debemos estar claros que privatizando todo lo que nos pertenece como pueblo, liberalizando los mercados y las finanzas, desregulando todo y permitiendo que muy pocos se apropien de la riqueza nacional para llevar una vida de lujos y desenfreno, sólo estamos firmando la sentencia de muerte de una nación que siempre ha sido orgullosa y cuya riqueza principal es su propia gente.

El mercado es un legado histórico de la humanidad, tan antiguo como el ser humano, pero al mismo tiempo se fundamenta en la desigualdad de las condiciones de los hombres y los pueblos, condición que los acaparadores de la riqueza han profundizado hasta límites intolerables. Esta actividad de intercambio entre los pueblos y las personas debe seguir existiendo, pero conciertas condiciones, con un Estado fuerte como contrapeso, que promueva políticas sociales activas de consenso popular, con las cuales las condiciones de vida dignas estén aseguradas para todos.

No debemos confundir el derecho legítimo de cada persona de querer superarse y escribir su propia biografía familiar, con el egoísmo que promueve el mercado al cual prefiero llamar la tiranía del individualismo, “el sálvese quien pueda”, dónde la sobrevivencia del que tiene más está garantizada y las mayorías desposeídas están condenadas al ostracismo y a la esclavitud de la pobreza; donde la propia vida se proyecta como una empresa en la que debemos comportarnos como capitalistas, ordenando nuestras prioridades y necesidades en base a las leyes del mercado y olvidando los valores que nos enaltecen como seres humanos.

No obstante, debemos reconocer que la globalización es la respuesta lógica a la revolución tecnológica de las comunicaciones, es un hecho de la humanidad o como dice Fidel Castro en su alocución a los economistas reunidos en La Habana, “Es un fruto de la civilización humana. Se alcanzó en un brevísimo período de no más de tres mil años en la larga vida de nuestros antecesores sobre el planeta”

Una sociedad dónde el individuo y la colectividad se complementen para enarbolar el desarrollo social, basado en la ciudadanía, la solidaridad y la equidad, es aún la deuda histórica de esta nación.

No obstante, en esta realidad de profundos y rápidos cambios dónde los pueblos especialmente los latinoamericanos, resurgen con fuerza por su legítimo derecho a vivir independientes y libres, es menester comprender que las dictaduras, las guerras y la impunidad del poderío económico para preservar la injusticia y el acaparamiento de la riqueza ya no tienen cabida en el futuro, así como no la tiene la violencia para alcanzar los cambios. Al contrario, es hoy el tiempo del pluralismo, el consenso nacional y el debate de opiniones para construir un nuevo El Salvador, pues todos tenemos algo que decir, todos podemos influirnos unos a otros, todos podemos enseñarnos algo nuevo unos a otros. El pueblo es la suma de todos, sin excluir a nadie.

martes, 7 de agosto de 2007

Socialismo del Siglo XXI


Interesante y suscinto artículo que intenta caracterizar los elementos básicos del socialismo del siglo XXI en la versión de Hugo Chávez. Toma elementos del marxismo y del cristianismo, sin ser ni un marxismo ortodoxo ni un cristianismo confesional, como se dice. Son los nuevos derroteros del avance de la humanidad en la construcción del socialismo, luego de la caída del sistema socialista con la URSS a la cabeza.
En nuestra opinión la esencia del socialismo es la liberación de la explotación de una clase social poseedora de los medios de producción social, valga la insistencia hacia otra que ha sido y es constrantemente desposeída. En el socialismo no se libera a los trabajadores, manuales e intelectuales, del trabajo: si no se trabaja no se crea riqueza social ni bienestar social. En el socialismo se libera al trabajo de la explotación. En el socialismo no es la capacidad para explotar el trabajo humano el origen de la diferenciación social; el estatus social se logra por medio del trabajo y no por la explotación humana.
La aspiración socialista es que toda persona tenga un trabajo que le garantiza lo básico para su vida digna (alimentación, vivienda, vestido, salud, educación y otros). En el socialismo nadie se muere de hambre, a la intemperie, desnudo, sin atención médica, analfabeto y sin solidaridad humana. Pero hay diferencia social, por la tipología del trabajo que se desempeña, por la cantidad de trabajo que realiza y por la calidad de la labor desplegada. El trabajo y sus atributos diferenciados dan derecho a la persona a retirar de la riqueza social una retribución diferenciada. La esencia del capitalismo es la explotación del trabajo por la propiedad de los medios de producción. La esencia del sistema socialista es la potencialización del trabajo por medio de la retribución material y moral diferenciada conforme al tipo, cantidad y calidad de trabajo. La diferencia social no nace de la explotación sino de la contribución del trabajo.

En esta búsqueda conceptual y práctica del ser humano se inscribe el artículo que puede encontrarse en:


¿Qué es el Socialismo del siglo XXI?
Por: Mary Pili Hernández
Fecha de publicación: 13/12/06

A raíz del contundente triunfo del Presidente Chávez en las pasadas elecciones, mucha gente se ha interesado en serio en la propuesta que éste formuló en el discurso pronunciado el 25 de Febrero de 2005, con motivo de la inauguración de la IV Cumbre de la Deuda Social. Allí manifestó su convencimiento de que la revolución debía ser socialista, y en caso contrario no sería revolución. Luego, cuando profundizó en su discurso, explicó que este socialismo debía ser del siglo XXI, dándole así nombre a un nuevo concepto. Pero realmente, ¿qué es el Socialismo del Siglo XXI?

UN CONCEPTO EN CONSTRUCCIÓN

La primera cosa que hay que decir es que el Socialismo del Siglo XXI no tiene una definición acabada. Cuando el presidente habló del tema por primera vez, invitó a todo el pueblo venezolano a participar en una discusión sobre la materia. Muchos hemos participado en foros y escrito materiales que permiten profundizar en el análisis. No obstante, se hace fundamental leer los discursos de Chávez, para comprender con mayor detalle hacia dónde se orienta este proceso, más aún cuando el Presidente ha recibido el espaldarazo de casi 63% de los votantes en las últimas elecciones.

EL SOCIALISMO NACIÓ EN LATINOAMÉRICA

Lamentablemente quienes hacen análisis simplistas de las cosas confunden siempre el concepto de socialismo con el concepto de marxismo, siendo que el socialismo marxista es tan sólo uno de los modelos de socialismo que se ha aplicado en el mundo, aunque ciertamente el más famoso. Cuando Marx habló de su visión del socialismo, se remitía a un concepto mucho más lejano, surgido en los albores del siglo XVI de la mente de Tomás Moro (por cierto, él fue un santo, no un político), en su famosa obra “Utopía”. Moro se sentía fascinado por las narraciones de Vespucio sobre el archipiélago brasileño de Fernando de oroña e imaginó en su obra una sociedad perfecta a la que calificó de socialista. Por cierto, los primeros que aplicaron este modelo ideado por Moro, no fueron los soviéticos, sino los jesuitas, en sus Reducciones del Paraguay. Estos datos son interesantes, porque no es casualidad que el concepto de socialismo surja por lo visto en unas islas brasileñas y que luego se aplicara en Paraguay. En otras palabras, los primeros socialistas no fueron los europeos, sino los latinoamericanos

EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI NO ES MARXISTA

No sé cuántas veces tendrá Chávez que repetir lo mismo. Lo está diciendo desde el año 2003. Lo ha dicho claramente en varias alocuciones, discursos y programas de televisión “este no es un proyecto marxista, yo tengo muchos amigos marxistas, pero este no es un proyecto marxista” (Aló Presidente, 2-10-2005). Pero incluso, se lo ha declarado a los periodistas en entrevistas y ruedas de prensa. “Yo no soy comunista, no tendría ningún empacho en decirlo. Si yo tuviera un proyecto marxista para Venezuela lo hubiese dicho desde el primer día en que salí a la palestra política. Así que no soy marxista, tengo aproximaciones al pensamiento socialista y progresista, pero no soy marxista” (Entrevista hecha por Lucía Newman, corresponsal de CNN, 18 de Agosto de 2004). Por si acaso, lo volvió a repetir en la rueda de prensa ofrecida en Miraflores, el día que lo acreditaron como Presidente Electo. Pero claro, esto no es publicitado por los medios de comunicación, porque muchos de ellos funcionan como agencias de campaña sucia del antichavismo, y necesitan producir temor en la gente, por tanto, cualquier cosa que pueda disminuir o disipar ese miedo es censurada o simplemente obviada.

SOCIALISMO BOLIVARIANO

Teniendo claro que socialismo no es sinónimo de marxismo y que además Chávez ha aclarado hasta la obstinación que él no es marxista ni tiene un proyecto marxista para Venezuela, vale recordar que la primera vez que el Presidente calificó a la revolución venezolana como socialista (25-2-2005), estaba dando un discurso extraordinario (por cierto, de los mejores que le he escuchado en mi vida) en el cual, documentos en mano, desentrañaba en su condición de profesor de historia de Venezuela, el pensamiento del Libertador en temas sociales. Chávez tomó los decretos de Simón Bolívar después de la independencia sobre educación, propiedad de la tierra, salud y uso de los bienes comunes, y leyéndolos desentrañaba lo que el Padre de la Patria nos heredó como proyecto de nación. Ciertamente, tal y como concluyó Chávez en ese discurso, Bolívar era un socialista. Por tanto, para definir el Socialismo del Siglo XXI no hay que buscar en el pensamiento europeo, sino en el latinoamericano y, más específicamente, en el bolivariano.

SOCIALISMO CRISTIANO

Desde hace ya algunos años se ha venido produciendo un proceso de conversión personal en el corazón de Hugo Chávez. Ahora se define a sí mismo como profundamente cristiano y habla de Jesús como su Salvador y lo invoca como “Comandante en Jefe de esta revolución”. En este sentido, ha planteado que el Socialismo del Siglo XXI tiene que tener inspiración cristiana. Vale decir que este no es un invento de él. El socialismo cristiano es una corriente política que ha tenido gran importancia en el mundo y particularmente en América Latina, más allá de que algunas organizaciones políticas que se han definido a sí mismas de esta manera, no le hayan hecho ningún honor a las ideas de Jesús. Es importante aclarar que, cuando decimos que el Socialismo del Siglo XXI tiene inspiración cristiana, no decimos que tenga que ser confesional, sino que se basa en el pensamiento social que se lee en los Evangelios y en el Nuevo Testamento en su conjunto. Es el socialismo que practicaban las primeras comunidades cristianas, después de Pentecostés.

OBVIAMENTE, DEL SIGLO XXI

En esta definición no puede faltar el hecho de que el Socialismo del Siglo XXI mira hacia el futuro. En otras palabras, no está anclado a los modelos socialistas que rigieron una buena parte del mundo en el pasado. Tampoco es un socialismo surgido o enmarcado dentro de la Guerra Fría de mediados del siglo XX. Es un socialismo nuevo, que está inspirado en los valores que el mundo acepta como justos en este nuevo siglo: la democracia, el respeto por los derechos humanos, entiéndase no sólo los civiles y políticos, sino también los económicos, sociales y culturales.

“EN EL CAPITALISMO NO PUEDE HABER DEMOCRACIA”

Esta es una frase dicha por Chávez en su última rueda de prensa. Y está claro: si la democracia es el poder del pueblo y para el pueblo, no tiene sentido en un sistema donde el interés individual está por encima del colectivo, y en dónde el capital es más importante que la persona. El socialismo no es otra cosa que poner el interés colectivo prioritariamente por encima del interés individual. Sólo así se puede vivir en democracia. Si un individuo y su dinero, están por encima de una comunidad, eso jamás será una democracia. Será una dictadura, o peor, una plutocracia. Como la que existe en los Estados Unidos, con sus 45 millones de pobres.

POR ESTE PROYECTO VOTÓ EL PUEBLO VENEZOLANO.

Desde los inicios de la democracia no se había producido un respaldo electoral tan grande a un presidente como el que ha recibido Chávez en esta oportunidad. Creo que esto deja clarita cualquier duda. Venezuela quiere socialismo, y además quiere que sea del siglo XXI.

mphelnacional@yahoo.com

martes, 10 de julio de 2007

Análisis Político

Este artículo hace un repaso sobre una variada gama de técnicas y premisas para el análisis político.

Para nosotros el objetivo del análisis político es:
1. Determinar las clases sociales y su forma de ejercer o luchar por el poder estatal.
2.Caracterizar sociologicamente además de las clases sociales las capas, estamentos e instituciones sociales y sus instrumentos de poder especialmente los partidos y los medios de comunicación de masas.
3. Caracterizar las formas de manipulación y conformación de la conciencia de sus intereses; las causas, efectos y finalidades especialmente las económicas por las que se pretende o defiende un poder individual y colectivo.
4. Establecer la correlación de fuerzas sociales, sus formas de agrupamiento y participación en procesos, procedimientos, métodos y mecanismos para tomar o mantener el poder estatal.

Aunque lo arriba dicho no aparece claramente dibujado en el artículo que a continuación presentamos, proponemos tomar en cuenta las sugerencias que emanan del artículo para el estudio de los problemas políticos: es un aceptable complemento no un suplemento del análisis central.

La referencia puede verse en:

http://www.ciudadpolitica.com/modules/news/article.php?storyid=220

Análisis político y naturaleza, elementos y funcionamiento de los sistemas políticos.

Por Yimy REYNAGA ALVARADO*

El análisis político constituye el aspecto medular de la Ciencia Política, porque el objetivo del primero se centra en explicar porque los sistemas políticos logran subsistir; entendiendo las condiciones generales que originan la tensión o lo que podríamos calificar de estado tensivo, así es que se logrará averiguar todas las implicaciones de la persistencia de los sistemas políticos.

La tarea del análisis político se centra en la descripción, explicación y pronóstico de los sistemas políticos a fin de establecer procesos comunes a todos los sistemas políticos. En este sentido los dos conceptos anteriormente citados sirvieron de tema para el presente trabajo.

En una primera parte nos abocamos a tratar las cuestiones generales del análisis político, sus orientaciones (Robert Dahl) y sus aplicaciones mas frecuentes. En una segunda parte nos dedicamos exclusivamente a tratar sobre la naturaleza, elementos y funcionamientos de los sistemas políticos (David Easton, Almond y Powell) y por último quisimos describir en lineal generales las diferencias y semejanzas entre los sistemas políticos. (Robert Dahl)

I PARTE
ANÁLISIS POLÍTICO
Es el conjunto de actividades intelectuales que se ejercen sobre una situación política dada para conocer su génesis, formación, actualidad y proyección. El análisis político se refiere al proceso de descomponer un todo (sistema político) en sus elementos componentes a fin de estudiarlos y determinar su naturaleza y conexiones.
El análisis político nos ayuda a comprender el mundo en que vivimos, realizar opciones más inteligentes entre las alternativas a que nos enfrentamos y ejercer influencia en los cambios inherentes a todos los sistemas políticos. Para actuar inteligentemente en política se requiere que selecciones cuidadosamente los objetivos y que logremos la mayor cantidad de ellos al menor costo posible.

OBJETIVO DEL ANÁLISIS POLÍTICO
El objetivo primordial del análisis político es comprender, de que manera los sistemas políticos logran subsistir.

ELEMENTOS DEL ANÁLISIS POLÍTICO
Son los siguientes:
Dada una situación o estructura estática, corresponde averiguar, investigar sobre sus elementos utilizando para esto un modelo descriptivo.
Situación Elementos Modelo - Estructura Descriptivo.
En cambio para averiguar la naturaleza de un proceso político o su desarrollo, es necesario, remontarse a sus orígenes utilizando un modelo funcional.
Proceso Modelo - Desarrollo Génesis Funcional.
Y para poder efectuar pronósticos o desenlaces, es necesario distinguir las tendencias posibles usando un modelo prospectivo.

INSTRUMENTOS.
Los instrumentos básicamente son tres:
Los históricos (datos, informaciones)
Los legales (constituciones, leyes, etc.)
Conductibles (empíricos; El medio o la realidad)


ORIENTACIONES DEL ANÁLISIS POLÍTICO
Siguiendo a Robert Dahl, las orientaciones son cuatro:

a) Orientación Empírica;
b) orientación Normativa;
c) orientación de Política; y
d) orientación Semántica.

Que definen las características del tipo de análisis a realizar, que son:

A) ANÁLISIS POLÍTICO EMPÍRICO.- El análisis político empírico, es por cierto el más desarrollado, esto debido a su naturaleza conductista y su relativo objetivismo. Consiste, en describir, explicar y predecir acontecimientos, tratando de descubrir y describir relaciones estadísticas de probabilidad funcionales y causales entre acontecimientos, cosas y personas.

Entre los métodos y técnicas usualmente empleados, podemos citar: observación directa, encuesta, entrevista, análisis de contenido, muestreo, procedimientos matemáticos, panel, sondeos de opinión, interrogación, test y medición de actitudes, apreciación de situaciones.

Al respecto mencionamos algunas obras notables en este campo: El Estudio del Comportamiento político de David E, Butler; El Uso de las Matemáticas en el análisis político de Hagward R, Alker; Los Modelos Políticos de Luques Atali; La Aplicación de la Técnica de los modelos en el Análisis de la Realidad Política de Alfredo Eric Calcogno y Juan de Barbieri.

B) ANÁLISIS POLÍTICO NORMATIVO.- El análisis normativo es característico de la religión y la filosofía y resulta particularmente evidentes en materias como la ética y la filosofía política. Cuando una Orientación normativa estimula una búsqueda más sistemática del conocimiento; con frecuencia trata de encontrar respuestas a preguntas como ¿Qué queremos decir con "bueno" y "mejor"?, ¿Cómo podemos saber lo que es bueno?, ¿Hay un único criterio optimo para juzgar lo bueno como la felicidad, la libertad, la igualdad, la justicia?, ¿Cómo saber si nuestro conocimiento es bueno y objetivo como el de las ciencias naturales o mucho más, o es totalmente subjetivo?, ¿Estamos obligados a buscar el bien? ¿Porqué? Al respecto hay numerosas obras en filosofía política, por ejemplo Vernon Van Dike.

C) ANÁLISIS DE POLÍTICAS.- El análisis de políticas realiza la búsqueda de cursos de acción o actos que puedan cerrar una parte de la brecha que hay entre un estado actual de cosas y uno posible, futuro, que sería mejor. En esta época el análisis sistemático de políticas lo realizan quienes adoptan las políticas y su personal de gobierno, firmas comerciales, bancos y una gran cantidad de otras organizaciones.
En esencia, el análisis de políticas es una consideración de alternativas y sus consecuencias, la conveniencia de adoptar una política depende tanto de los objetivos en mira como la naturaleza de la situación especifica. El análisis de políticas sistemático refleja a menudo las características especiales de una situación concreta, los objetivos particulares y un análisis empírico tomado de algún campo especializado del conocimiento, como la economía, la ciencia política.

D) ANÁLISIS SEMÁNTICO.- Trata de aclarar el significado, especialmente de conceptos claves como: Poder político o Influencia Política; Actitudes políticas; Cultura Política; Socialización Política; Comunicación Política; Estructuras de Gobierno y Funciones, Competencia Política, etc. La aclaración del significado es un elemento importante del análisis político, porque muchos de los conceptos que se utilizan no tienen una definición comúnmente aceptada, como lo mencionamos anteriormente, el gran desarrollo del análisis político empírico ha desarrollado procedimientos más específicos que es necesario mencionar:
ANÁLISIS DE LA COMUNICACIÓN POLÍTICA: Se refiere al modo y la manera que tiene de producirse y representarse en los medios el discurso de la política incorporando la comunicación a una inclusiva de la que ella es parte. Para mayor información ver a Rafael del Rey Morato "La Comunicación Política", Richard E. Fayen, "Política y la Comunicación; Almond y Powell "Política Comparada".
ANÁLISIS DE CONTENIDO: Que consiste en la investigación de textos orales, escritos y audio visuales que emplean diversos procedimientos con el objeto de determinar la veracidad empírica de la información, la consistencia de los razonamientos empleados, la intencionalidad subyacente en los mensajes y la ubicación ideopolítica de los emisores.
ANÁLISIS MORFOLÓGICO: Es una técnica de análisis de informaciones, consistente en interpretar Los aspectos externos más significativos de los mismos. Se emplea básicamente para estudiar medios de comunicación escritos particularmente periódicos y revistas.
Y por último dentro del campo de las relaciones internacionales cabe destacar los siguientes tipos de análisis: Análisis de Política Exterior; Análisis de las Relaciones Internacionales; Análisis de la Política Internacional.
Para terminar esta parte es pertinente y necesario señalar que el análisis político empírico en su mayor parte, como el análisis de políticas, el análisis de la comunicación política, el análisis de contenido, el análisis de política exterior; es básicamente un análisis coyuntural porque se centra en el estudio de los componentes de la estructura o del sistema político; aspecto que lo diferencia del análisis estructural que comprende temas globales y el análisis lo es también global y usualmente se centra en los siguientes temas: capacidad de los sistemas políticos; sistemas políticos comparados; estabilidad, tensión y perturbación en el sistema político; cambio, reforma y revolución en el sistema político.

II PARTE
SISTEMA POLÍTICO: La idea de un sistema político resulta ser un punto de partida adecuado a inevitable para el análisis político, aunque hay con frecuencia incertidumbre sobre la unidad de la ciencia política como disciplina, la mayor parte de los estudiosos de la vida política sienten instintivamente que la investigación de los aspectos políticos de la vida difieren de la investigación de cualquier otro tipo, lo suficiente para constituir una empresa intelectual aislada.
Los especialistas en Ciencia Política han estado actuando sobre la premisa tácita de que los fenómenos de la política tienden a unirse y relacionarse mutuamente, estos fenómenos forman en otras palabras, un sistema que es parte del sistema social total y que sin embargo, por lo que se refiere al análisis y a la investigación deben separarse temporalmente. Concretamente la vida política constituye un sistema determinado y concreto, que forma un aspecto del sistema social general.
DEFINICIÓN: El concepto de sistema político ha adquirido gran difusión porque dirige la atención hacia el espectro total de las actividades, políticas de una sociedad, sin determinar donde y que sociedad puede ser localizados tales actividades. El sistema político es una serie de interacciones abstraídas de la totalidad de la conducta social mediante la cual se asignan autoritariamente valores en una sociedad y que más de las veces los integrantes de una sociedad aceptan en su mayor parte estas asignaciones como autoritarias gracias a la existencia de actividades que cumplen estas dos funciones básicas. Una sociedad puede destruir los recursos y energías de sus miembros o arreglar diferencias que no es posible resolver en forma autónoma.
Cuando hablamos del sistema político incluimos todas las interacciones que afectan el uso real o posible de la coacción física legitima, éste es el hilo que recorre la acción del sistema político dándole su peculiar carácter e importancia y su coherencia como sistema. Un sistema implica la interdependencia de sus partes constitutivas y un limite especifico entre él y su contorno, es decir, si en un sistema cambian las propiedades de un componente, todas los demás componentes que lo integran se verán afectados. Un segundo aspecto del concepto de sistema, es la noción de límite, un sistema empieza en algún punto y termina en otro.
¿QUÉ CONTIENE UN SISTEMA POLITICO?
UNIDAD BÁSICA DE ANÁLISIS:
La vida política a diferencia de los aspectos económicos, religiosos, etc. de la vida se puede describir como un conjunto de interacciones sociales de individuos y grupos. Las interacciones son la unidad básica de análisis. Lo que distingue a las interacciones políticas de todas las interacciones sociales es que se orientan predominantemente hacia la asignación autoritaria de valores para una sociedad.
ASIGNACIÓN AUTORITARIA DE VALORES: Es la distribución de cosas valoradas entre personas y grupos siguiendo uno o más de tres procedimientos posibles:
1. Privando a una persona de algo valioso que poseía;
2. Entorpeciendo la conservación de valores que de lo contrario se habrían alcanzado;
3. O bien permitiendo el acceso a los valores a ciertas personas y negándole a otras.
Una asignación es autoritaria, cuando las personas que hacia ella se orientan se sienten obligados por ella.
BASES PARA LA ACEPTACIÓN AUTORITARIA DE VALORES
1. El temor del empleo de la fuerza;
2. El terror de una sanción psicológica;
3. Las precauciones en los sistemas primitivos.
4. El oprobió social en los sistemas complejos.

UNIDAD ESTRUCTURAL BÁSICA DE ANÁLISIS DEL SISTEMA POLÍTICO: Se trata de buscar un recurso analítico que nos permita seleccionar el aspecto de la persona que interviene en política, en otra: palabras, se trata de un término genérico utilizado para designar las interacciones política en tanto se objetivan en roles, antiguamente, se usaban en forma indistinta por ejemplo lo de ciudadano para el estado, súbdito para un sistema autoritario, pariente para sociedades tribales, o secuaz para algún jefe en particular; pero, actualmente David Easton designa un concepto para identificar el rol político como tal utilizando el término de MIEMBRO.
El concepto de miembro de un sistema político, no se refiere a toda la persona biológica ni a todas sus interacciones; es una alegoría analítica que selecciona o abstrae solo aquellos aspectos de su conducta más o menos directamente relacionadas con las asignaciones autoritarias de valores, se le denomina también MEMBER SHIPS que identifica en forma colectiva a las personas de la sociedad en el desempeño de sus roles políticos.
FUNCIONES BÁSICAS DE UN SISTEMA POLÍTICO: El modo característico de conducta del sistema político, en contraste con un sistema religioso o económico dependerá de la capacidad del sistema para:
Adjudicar valores en la sociedad, es decir, la capacidad de tomar decisiones relativas a la sociedad.
Y la probabilidad de que sean aceptadas con frecuencia por la mayoría de los miembros como autoritarias, constituye las funciones esenciales, ello es por ende lo que distingue a los sistemas políticos de cualquier otros sistemas sociales.

¿QUÉ COMPRENDE UN SISTEMA POLÍTICO?
LÍMITES DEL SISTEMA POLÍTICO:
Los indicios más significativos aparecen en sociedades de alto grado de diferenciación estructural, como en los sistemas sociales modernizados. Suelen haber en ellos una demarcación nítida de muchos roles políticos con respecto a otros roles. Podemos designar con el término ambiente a la parte del ambiente social o físico que está fuera de los limites de un sistema político, pero dentro de la misma sociedad.
Los numerosos sistemas externos a un sistema político están compuestos por dos tipos fundamentalmente diferentes: El Intrasocietal y el extrasocietal.
EL AMBIENTE INTRASOCIETAL:
Compuesto por el Sistema Ecológico, abarca el ambiente físico y las condiciones orgánicas no humanas de la existencia humana. La naturaleza; ubicación y accesibilidad de la provisión de alimentos. Y otros elementos de la flora y fauna que utilicen los miembros del sistema político.
El Sistema Biológico compuesto por las propiedades hereditarias; el aspecto de interacciones políticas determinado o influenciado por la constitución biológica de los hombres.
Los Sistemas de Personalidad, compuesto por las variaciones y motivaciones en las personalidades adquiridas por los miembros de un sistema político. La etología.
Los Sistemas Sociales compuestos por sistemas culturales; estructuras sociales; sistemas económicos; y otros sistemas demográficos.
EL AMBIENTE EXTRASOCIETAL: Un sistema puede estar fuera de la sociedad de la que el sistema político es subsistema y tener no obstante consecuencias importantes para la subsistencia o cambio de esta. La sociedad internacional es una unidad externa a cualquier sistema político dado, podemos ampliar notablemente esta imagen del ambiente externo debe concebirla como parte esencial del ambiente extrasocietal. La sociedad internacional en conjunto o cualquiera de sus subsistemas podrían constituir parámetros en el ambiente extrasocietal de un sistema político dado.
El ambiento extrasocietal está compuesto por:
Los sistemas políticos internacionales. NATO; SEATO; ONU; OEA; otros subsistemas.
Los sistemas ecológicos internacionales.
Los sistemas sociales internacionales compuestos por:
Sistema cultural internacional; estructura social internacional, sistema económico internacional, sistema demográfico internacional, otros subsistemas.
PERSISTENCIA DEL SISTEMA POLÍTICO

El sistema político constituye un conjunto de conductas mediante los cuales se puede adoptar una acción positiva para enfrentar a las influencias que operan sobre él, es decir, no estar necesariamente indefensos frente a las perturbaciones que los puedan afectar, sus miembros gozan de las oportunidades de responder a las tensiones de modo de asegurar la persistencia de algún tipo de sistema a fin de tomar y ejecutar decisiones obligatorias.
La persistencia o no persistencia de un sistema político dependerá del plano en que lo encaminemos. Si consideramos sus autoridades pueden variar con mucha frecuencia; igualmente puede variar su régimen de gobierno o la extensión de s u comunidad. Si pasamos más allá de esto a nivel más general de un sistema, es decir, aquel que solo nos interesaría la existencia para establecer asignaciones autoritarias, -lo que podemos llamar procesos vitales fundamentales de un sistema político- La persistencia frente al cambio en otras niveles perfectamente plausible.
PERTURBACIÓN EN EL SISTEMA POLÍTICO: Se refieren a los hechos o sucesos de un sistema o su ambiente, que es de esperar que produzcan, o han producido, un cambio en su funcionamiento, es decir, se refieren a todas las actividades del ambiente o del interior del sistema que cabe esperar que desplacen a un sistema de su pauta actual de funcionamiento prescindiendo de si tal desplazamiento es o no tensivo para aquel. Las perturbaciones varían enormemente en número y diversidad. También variaran sus consecuencias, por consiguiente, se pueden clasificar como: Neutrales; Benignas; Tensivas.
LA TENSIÓN SOBRE UN SISTEMA: Son las variaciones al margen normal de funcionamiento de los sistemas políticos. Las tensiones son las circunstancias que ponen a prueba la capacidad de un sistema político para subsistir. La capacidad de enfrentar las tensiones lleva al colapso del sistema. De lo contrario, es decir, si sus miembros enfrentan adecuadamente la tensión, el sistema podrá perpetuarse.
No siempre las fuentes de tensión revisten riesgos espectaculares de una guerra o revolución u otros traumas sociales. Es muy probable que procedan de las presiones constantes y cotidianas de la vida política.
La tensión puede proceder de dos partes: Una interna y otra externa.
FUENTES INTERNAS
: Son las tensiones provenientes del interior del sistema político, usualmente tienen que ver con las relaciones entre los miembros de un sistema político referentes a la distribución de valores escasos.
FUENTES EXTERNAS: Provienen del ambiente intrasocietal y extrasocietal, el más gravitante de ellos fue por ejemplo: La industrialización y todo lo que ello implica porque llegó a ser la fuente de cambios más poderosa en los últimos tiempos. En general, las tensiones ponen en situación que puede llevar a la destrucción y/o transformación de un sistema.
FUNCIONES BÁSICAS DE UN SISTEMA POLÍTICO
FLUJO DEL SISTEMA POLÍTICO: El funcionamiento de un sistema político sugiere que lo que sucede en el ambiente lo afecta a través de las influencias que se mueven hacia él. El sistema político mediante sus estructuras y procesos, opera sobre los insumos de modo tal que se convierten en productos, que son las decisiones autoritarias y su ejecución. Los productos vuelven a los sistemas del ambiente o en muchos casos al sistema mismo, directamente y sin intermediarios, y así podemos identificar un circulo continuo de retroalimentación.
ELEMENTOS DEL FLUJO SISTÉMICO
INSUMOS: Es el concepto que nos permite captar el efecto de la gran variedad de hechos y circunstancias del ambiente que conciernen a la persistencia de un sistema político. Los insumos servirán de variables o indicadores sintéticos que concentran y reflejan todo lo que en el ambiente es significativo para la tensión política. Ejemplo de insumos en el sentido amplio: Los efectos de la economía al crear y mantener clases económicas poderosas, urbanización; segmentación de grupos de intereses; fluctuación en el ciclo comercial.
CO-INSUMOS: Un sistema político puede sufrir tensión por las perturbaciones del ambiente o por fallas directamente atribuibles a la disposición de las estructuras o procesos dentro del sistema político. El concepto de co-insumos permite poner de manifiesto que la perturbación ha tenido lugar dentro del sistema y que el insumo causante de la tensión ha sido conformado por las circunstancias internas.
TIPOS DE INSUMOS
LAS DEMANDAS: Las demandas tienen sus orígenes en las necesidades, preferencias, expectativas o deseos sociales que son expresadas como propuestas a las autoridades para que ellas decidan o actúen, llegado a este punto se pueden denominar demandas políticas. Ejemplos concretos:
Demandas de bienes y servicios: Legislación salarial, Jornadas de trabajo, oportunidades educativas, facilidades recreativas, caminos y transportes.
Demandas de Regulación de Conducta: Seguridad pública, control sobre el mercado, reglamentación referente al matrimonio, reglamentación referente a la salubridad y sanidad.
Demandas de participación en el sistema político: Derecho a votar, derecho a ejercer un cargo, derecho a solicitar ante los organismos de gobierno y oficiales, organizar asociaciones políticas.
Demandas de comunicación e información en el orden político: El cumplimiento d e las leyes, Ia comunicación intentada por las elites políticas, el despliegue de majestad y poder del sistema político en periodos de amenazas, acciones ceremoniales.
Sin embargo, as demandas no son suficientes para mantener el sistema político en funcionamiento. Constituyen solo la materia prima de la que se obtienen los productos finales que llamamos decisiones.
Existe un segundo tipo de insumos que son:
LOS APOYOS O AYUDAS: Que es como su nombre lo indica constituyen los apoyos brindados a varios aspectos de un sistema, que puede resumirse en cuatro grupos:
1. Las Ayudas materiales: Pago de tasas de impuestos, aprovisiones de trabajos en obras públicas, el servicio militar.
2. Obediencia a la ley y a las normal y participación política: ejercicio de voto, discusiones (Debates), otras actividades.
3. La atención prestada a las comunicaciones y
4. Las manifestaciones de defensa o respeto a la autoridad pública, símbolos y ceremonial, etc.

INSUMOS PROVENIENTES DEL EXTERIOR: Las Amenazas, invasiones, controles, asistencia especial.
Pero para que se complete el proceso luego de haber considerado a los INPUTS del sistema provenientes del medio o del exterior, es necesario considerar la reconversión de estos para la producción de resultados, es decir, OUPUTS hacia el exterior, estos son los productos.
LOS PRODUCTOS
Se refiere al término para designar a las asignaciones autoritarias de valores o decisiones obligatorias y las acciones que las implementen o se relacionan con ellas. Ejemplos generales de este proceso son: Los estatus de un orden jurídico, Resoluciones o acciones administradas, Decretos, Reglamentos y otras medidas políticas formuladas por las autoridades públicas, el consenso informal de un consejo de clan, y hasta los favores y beneficios que provienen de las autoridades, que se resumen en cuatro ámbitos:
1. Extracciones que pueden tomar la forma de tributos, botines, tasas, servicios personales,
2. Regulaciones de conducta;
3. Prestación o distribución de bienes y servicios (oportunidades, honores, etc.);
4. Productos simbólicos que incluyen afirmación de valores, exhibición de símbolos políticos o declaraciones e intenciones políticas.
LA RETROALIMENTACIÓN: Se denomina ciclo de retroalimentación a la red en su conjunto, desde el punto inicial del producto hasta el retorno a las autoridades. Estas últimas son por definición los acreedores de productos, la retroalimentación debe volver a ellas, si se quiere que resulte eficaz para enfrentar la tensión proveniente de una declinación del apoyo.
CONTENIDO DE LA RETROALIMENTACIÓN: Proporciona datos e informaciones que permita conocer las condiciones prevalecientes en el ambiente y en el sistema mismo; proporciona información sobre la disposición de los miembros a prestar apoyo y sobre las demandas expresadas al menos por los políticamente influyentes; permite conocer los resultados que surtieron los productos.

III PARTE
SEMEJANZAS DE LOS SISTEMAS POLÍTICOS
Se refiere a las aparentes regularidades inevitables (empíricas) que se espera hallar en cualquier sistema político importante. Para comenzar en todas las sociedades desde las más desarrolladas (sistemas políticos) hasta las escasamente desarrolladas aparecen dos clases de personas (miembros) una que gobierna y otra que es gobernada. Además, existen características más concretas como:
CONTROL DESIGUAL DE LOS RECURSOS POLÍTICOS
Hay cuatro razones para que ello ocurra:
1. La división del trabajo crea diferencias en el acceso a diferentes recursos políticos;
2. Debido a las diferencias heredadas todas las personas no empiezan su vida con el mismo acceso a los recursos y los que poseen una ventaja inicial a menudo la incrementan;
3. Las diferencias de herencia biológica y social junto con las de experiencia, producen otros incentivos y metas entre los distintos integrantes de una sociedad;
4. En las sociedades se estimula generalmente algunas diferencias a fin de equipar a los individuos para distintas especialidades.
LA BÚSQUEDA DE INFLUENCIA POLÍTICA. Algunos miembros del sistema político procuran lograr influencia sobre las políticas, normal y decisiones que ponen en vigor el gobierno.
DISTRIBUCIÓN DESIGUAL DE LA INFLUENCIA POLÍTICA. La influencia política está distribuida desigualmente entre los miembros de un sistema político.
LA PROSECUCIÓN Y RESOLUCIÓN DE OBJETIVOS OPUESTOS.
Los miembros de un sistema político persiguen objetivos opuestos que son resueltos, entre otros medios por el gobierno de dicho sistema. Quienes viven en comunidad nunca concuerdan en todo y si han de continuar conviviendo no pueden discrepar totalmente en sus objetivos.
LA ADQUISICIÓN DE LEGITIMIDAD. Los dirigentes de un sistema político tratan de asegurar que siempre que se utilicen medios gubernamentales para resolver conflictos, las decisiones a que se arribe sean ampliamente aceptadas, no solo por temor a la violencia, el castigo o la coerción, sino también por el convencimiento de que es moralmente correcto y apropiado proceder de ese modo.
DESARROLLO DE UNA IDEOLOGÍA. Los dirigentes de un sistema político habitualmente adhieren a un conjunto de doctrinal más o menos permanentes a integradas cuyo significado explica y justifica su liderato en el sistema, a menudo se denomina ideología política al conjunto de doctrinas de este tipo.
EL IMPACTO DE OTROS SISTEMAS POLÍTICOS. El comportamiento de un sistema político está influido por la existencia de otros sistemas políticos, éstos no existen aislados, por lo que, los actos que pueden realizar uno de ellos están afectados por los actos pasados o probables de los otros.
LA INEVITABILIDAD DEL CAMBIO. Todos los sistemas políticos sufren cambios, en toda la historia de las instituciones políticas ningún sistema a sido jamás inimitable.
DIFERENCIAS DE LOS SISTEMAS POLÍTICOS. Si bien hay muchísimas diferencias entre los sistemas políticos, existen algunas que resumen y son causantes de otras menos importantes, entre ellos se destacan los siguientes:
TRAYECTORIA HASTA EL PRESENTE. Todo sistema político ha tenido en algunos sentidos un pasado único, la herencia del pasado tiene mucho que ver con el presente a influencia el futuro.
GRADO DE MODERNIZACIÓN. Las sociedades se hallan en diferentes etapas de desarrollo o modernización, hay profundas diferencias de un país a otro.
DISTRIBUCIÓN DE RECURSOS Y PERICIAS POLÍTICAS. Los recursos y la pericia política se distribuyen de distinta manera en diferentes sistemas políticos. El conocimiento es un recurso político que contribuye a la adquisición de pericia política. La riqueza es un recurso político y en todas partes está distribuida desigualmente.
ESCISIÓN Y COHESIÓN. Las modalidades de discrepancia, conflicto y coalición política tienen deferentes causas en diferentes sistemas.
GRAVEDAD DEL CONFLICTO. La gravedad del conflicto varia con el tiempo, dentro de cualquier sistema dado y de un sistema a otro durante un mismo período.
INSTITUCIONES CON LAS CUALES SE COMPARTE Y EJERCE EL PODER. Los sistemas políticos difieren en las instituciones por cuyo medio se comparte y ejerce el poder.

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA:
Easton, David, The Political System.
Easton, David. Esquema para el Análisis Político.
Easton, David. Enfoques Sobre Teoría Política.
Dahl, Robert. Análisis Político Actual.
Harol B. Manheim, Análisis Político Empírico
Almond y Powell, Política Comparada.

* Graduado en Ciencia Política con estudios finales de Maestría. Articulista del Portal Politikaperu. Analista y asesor político. Conferencista - Docente universitario.
Ha desempeñado labores en la Universidad Federico Villarreal y en la empresa privada. En la actualidad Director del Parlamento Virtual Peruano del Congreso de la República. Contacto: Celular: 958-0149 Tel.: 460-2742
- E-mail: orienta@congreso.gob.pe Artículo extractado de Politikaperu.

Mito y Realidad del Estado: un libro básico

Un panorámico y puntualizado recuento histórico de las principales ideas sobre el Estado se encuentra en:

http://www.monografias.com/trabajos14/mitoyestado/mitoyestado.shtml

lunes, 9 de julio de 2007

Terrorismo de Estado

Este artículo relacionado con el caso de Chile y publicado en 2001, contiene un buen resumen teórico del concepto de "terrorismo de Estado". Por eso lo reproducimos.

El Terrorismo de Estado

1. Algunas definiciones del concepto de Terrorismo de Estado

Existen pocas definiciones de este concepto, sin embargo, en los últimos años, a partir de las sistemáticas violaciones de derechos humanos ocurridas en diversos países del mundo y en especial en América Latina bajo dictaduras militares, dicho concepto ha comenzado a definirse en el campo de los derechos humanos.

También es cierto que el terror utilizado por parte del Estado no es algo nuevo en la historia de la humanidad, ya que éste ha sido aplicado desde los orígenes por dicha institución. Al terminar la Segunda Guerra Mundial, surge la idea de que los horrores y el holocausto cometidos por la máquina del Estado nazi, nunca más volverían a repetirse.

Toda la humanidad parecía haber comprendido las lecciones de la última gran guerra, más aún cuando un gran número de naciones de todos los continentes, había firmado la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas en el año1948. Entonces, resulta sorprendente que el Estado, que por principio debe velar por la seguridad de las personas de la nación, nuevamente se convierta en una máquina de terror. Eso es lo que ha pasado en algunos países de América Latina, a partir de la instauración de dictaduras militares, que bajo la ideología de la Doctrina de la Seguridad Nacional, fueron aplicando, en la práctica, diversas formas de terror.

Así, la desaparición forzada de personas corresponde a la expresión más perfecta y siniestra del terrorismo de Estado, constituyendo a la vez la violación de derechos humanos más flagrante y global que se conozca.

Aunque los estudios sobre el tema en la actualidad han suscitado bastante interés por parte de investigadores de diversos campos, dichos trabajos se han circunscrito fundamentalmente a las acciones de grupos o individuos. En efecto, el terrorismo ha sido considerado como un fenómeno clásico, utilizado muchas veces en la historia y considerado como la forma más violenta de guerra sicológica, pero se le ha examinado más a nivel de acciones individuales o de grupos que a nivel de acciones de Estado.

Recientemente, desde el campo de los derechos humanos, ha surgido interés en el estudio del fenómeno del terrorismo de Estado principalmente por las consecuencias nefastas, en vidas humanas, que éste ha ocasionado en diversas naciones, en especial en países del Tercer Mundo. Entre los investigadores figuran personalidades como Noam Chomsky, lingüista norteamericano, quién ha señalado que generalmente "se considera al problema del terrorismo internacional como uno de los más serios en la actualidad, razón por la cual debe ser abordado de manera urgente por los Estados civilizados". (39)

Noam Chomsky plantea que no existe desacuerdo en cuanto a la definición de "terrorismo". El término se refiere a la amenaza o al uso de la violencia:

• por lo general con fines políticos,
• en contra de civiles no-combatientes.

Para una definición más precisa podemos aceptar el Código Penal de Estados Unidos, que define el "acto de terrorismo" como una actividad que:

"a. Abarca un acto violento o un acto peligroso para la vida humana que constituye una violación de las leyes criminales de Estados Unidos o cualquier Estado, o que hubiera sido una violación criminal si hubiese sido cometida dentro de la jurisdicción de Estados Unidos o cualquier Estado;
b. parece tener el propósito de:

1. intimidar o ejercer coerción sobre la población civil;
2. influir la política de un gobierno por medio de la intimidación o la coerción; o
3. afectar la conducta de un gobierno por medio del asesinato o el secuestro." (40)

Según Noam Chomsky existen diferentes variedades de terrorismo:

• El terrorismo internacional, cuando el acto o las actividades de apoyo implican cruzar fronteras nacionales.
• El terrorismo a gran escala (wholesale terrorism), dirigido contra grupos grandes.
• El terrorismo a pequeña escala (retail terrorism), enfocado hacia los individuos.
• Terrorismo de Estado.
• Terrorismo individual.

Los dos últimos, el terrorismo de Estado y terrorismo individual dependen de la fuente de planeación y operación; o puede ser una combinación de ambos, cuando el terrorismo individual opera bajo las órdenes del Estado o bajo su dirección y apoyo. El autor considera que en torno al tema del terrorismo, la preocupación principal la constituyen los casos más serios: "el terrorismo a gran escala, dirigido generalmente por Estados o sus agentes, dentro de sus propias fronteras o fuera de ellas". (41)

William Schulz, investigador en sociología, señala que "si bien el terrorismo de Estado es tan viejo como la sociedad de clases misma, y pese a que constituye uno de los principales modos de operación de muchos Estados nacionales contemporáneos, no ha sido bien analizado. Muchos de los aspectos y legalidades de este siniestro fenómeno están por investigarse o requieren de un estudio más profundo". (42)

Este autor señala que una investigación histórica sobre las diferentes formas del terror de Estado sería de gran interés.

"Las razones por las cuales una élite en el poder decide dar preferencia a determinadas formas de terror sobre otras (por ejemplo, la crucifixión en lugar de la lapidación, la ejecución pública en vez de la no pública, la "desaparición" de personas con mayor frecuencia que el "tradicional asesinato político", el uso de clínicas psiquiátricas en sustitución de las cárceles) conduce a otro aspecto importante del tema, a saber: la psicología política del terrorismo de Estado." (43)

William Schulz plantea que el estudio del terrorismo de Estado merece una investigación más profunda del carácter represivo de un sistema social de clases.

Señala que el carácter represivo se ejerce fundamentalmente en tres niveles estructurales, a saber:

El primer nivel pasa por la estructura socioeconómica, mediante las relaciones sociales y económicas imperantes. A dicha forma de violencia estructural o sistémica, se le llama opresión. Algunos ejemplos de esta violencia estructural, según William Schulz, son: la muerte diaria de decenas de miles de niños por desnutrición en los países capitalistas del Tercer Mundo, el analfabetismo, el desempleo, la falta de seguridad social, de vivienda, la violencia machista contra las mujeres, la discriminación racista de minorías étnicas y sociales.

El segundo nivel de ejercicio de la represión sistémica en una sociedad es la represión "ordinaria" del Estado, es decir, la actividad represiva que se requiere para cumplir con determinadas funciones públicas, tanto de carácter clasista como de interés general, y que se ejecuta conforme al derecho nacional e internacional.

El tercer nivel de represión estructural es la violencia que perpetra el Estado en violación de las normas del derecho nacional e internacional. (44)

Este autor plantea que la represión ordinaria y el terrorismo de Estado constituyen un medio económico directo o no de apropiación de riqueza por parte de una minoría dominante. Así, el terrorismo de Estado y la represión ordinaria pueden utilizarse dentro de dos contextos diferentes:

a.Para la defensa de un sistema establecido de producción y apropiación, esto incluye proyectos de reestructuración o modernización de la economía, la instalación de regímenes fascistas, las dictaduras militares, la "desestabilización" de otros países o el uso de la "contrainsurgencia".

b.Para la expansión de determinadas relaciones de producción, o su creación en áreas donde no existían, como sucedió durante el colonialismo o en el proceso de la "acumulación originaria del capital". (45)

De tal manera, según William Schulz, la intensidad con que se utilizan las dos formas de represión sistémica depende de la naturaleza y dimensión de la amenaza a la cual se ve expuesto el sistema clasista establecido. Obviamente una élite en el poder recurre a métodos terroristas cuando su sistema de represión ordinario y, por supuesto, sus controles hegemónicos, son ineficaces para neutralizar la amenaza. (46) No obstante, es importante subrayar, según William Schulz que:

"...la élite en el poder reacciona ante una amenaza conforme a la percepción que tenga de ella. Esto explica por qué el terrorismo de Estado es usado a veces de manera "excesiva", es decir, por encima de las necesidades o intereses objetivos de las clases dominantes que los emplean; y, así mismo, por qué se aterroriza a grupos sociales, políticos o religiosos que objetivamente no constituyen ninguna amenaza real para el sistema." (47)

Según William Schulz, el terrorismo de Estado puede operar de dos maneras:

• directamente, por medio de agencias del Estado mismo;
• indirectamente, mediante la utilización de entidades sustitutas (proxy entities) tales como otros Estados o grupos o individuos. (48)

Otro punto de vista y complementario al anterior se encuentra en Miguel Bonasso que define el "terrorismo de Estado" para distinguirlo del "terrorismo" a secas que involucra a grupos o individuos que carecen precisamente del poder represivo del Estado y utilizan la violencia indiscriminada para expresar su oposición a ese poder y tratar de desestabilizarlo." (49)

Miguel Bonasso indica, desarrollando la definición de terrorismo de Estado:
"se usa esta denominación para demarcar un modelo estatal contemporáneo que se ve obligado a transgredir los marcos ideológicos y políticos de la represión "legal" (la consentida por el marco jurídico tradicional) y debe apelar a "métodos no convencionales", a la vez extensivos e intensivos, para aniquilar a la oposición política y la protesta social, sea ésta armada o desarmada." (50)

Según Miguel Bonasso se deducen dos definiciones:

"El terrorismo de Estado es siempre de origen conservador y, por lo tanto antagónico a los intereses históricos de los sectores populares. Aunque alguna vez haya sido perpetrado bajo consignas revolucionarias, como pudo ser en el caso del régimen de Pol Pot en Camboya.

"El terrorismo de Estado es siempre vergonzante, porque siempre está atrapado en la misma contradicción: debe difundir sus practicas más crueles y aberrantes para generalizar el terror y asegurar la dominación pero debe, al mismo tiempo, negar su autoría para no transgredir las normas jurídicas internas e internacionales que aseguran -en teoría- el respeto a los derechos humanos." (51)

Cabe puntualizar de que no es tan cierta la idea de que el terrorismo de Estado es siempre utilizado por regímenes conservadores. El período estalinista en la ex-URSS y en otros países de Europa del Este, demuestra que allí también se utilizó la maquinaria del Estado terrorista no sólo en contra de opositores, sino que también contra disidentes que participaron del proceso revolucionario.

Más adelante, Miguel Bonasso señala también que "aún cuando es aplicado mayoritariamente por dictaduras militares, establecidas precisamente para desplegar el sistema terrorista con mayor eficacia y sin ningún tipo de controles periodísticos o parlamentarios, el "terrorismo de Estado" se presenta como el último bastión del "sistema democrático" y del "mundo libre". (52)

Los regímenes militares que lo aplican –particularmente en América Latina– tienden a mostrarlo como transitorio, como etapa cruel pero necesaria, que antecede al retorno de la "Constitución y la Democracia." (53)
Ernesto Garzón, jurista español, analiza el "concepto de terrorismo de Estado" desde el punto de vista de su legitimidad fáctica y de su ilegitimidad ética. Define el concepto de terrorismo de Estado como el ejercicio del poder estatal caracterizado por:

–La afirmación de la existencia de una "guerra vertical" con un enemigo infiltrado en todos los niveles de la sociedad, que suele actuar como agente de una confabulación internacional, cuya finalidad es la eliminación de valores aceptados como absolutos por quienes detentan el poder.
–La delimitación imprecisa de los hechos punibles y eliminación del proceso judicial para la determinación de la comisión de un delito.
–La imposición clandestina de medidas de sanción estatal prohibidas por el orden jurídico oficialmente proclamado (torturas y homicidios, entre otros).
–La aplicación difusa de medidas violentas de privación de la libertad, la propiedad o la vida, prescindiendo en muchos casos, de la identidad del o de los destinatarios de las mismas y de los actos u omisiones de los que pueden ser responsables; la aplicación de la violencia a víctimas inocentes contribuye precisamente a reforzar la "eficacia" del terror.

La conjunción de estas características permite formular la siguiente definición de terrorismo de Estado:

"El terrorismo de Estado es un sistema político cuya regla de reconocimiento permite y/o impone la aplicación clandestina, impredecible y difusa, también a personas manifiestamente inocentes, de medidas coactivas prohibidas por el ordenamiento jurídico proclamado, obstaculiza o anula la actividad judicial y convierte al gobierno en agente activo de la lucha por el poder." (54)

Según Ernesto Garzón, la definición de terrorismo de Estado puede ser completada y explicitada haciendo referencia a sus elementos funcionales más importantes desde el punto de vista institucional. El terrorismo de Estado requiere:

a. Una cierta organización ideológica cuya base es un dogma, una idea que vale como pauta absoluta, incuestionable, y que sirve de excusa o justificación para la destrucción de todo aquello que se oponga a ella. Tal fue el papel de la llamada "Doctrina de Seguridad Nacional".
b. Un equipo eficaz de propaganda que justifique y argumente las medidas aplicadas y contrarreste y estigmatice posiciones contrarias.
c. Disciplina interna de las organizaciones ideológicas: eliminación de la capacidad de autocrítica de los miembros de la organización encargada de aplicar las medidas coactivas a través de algunos mecanismos de "disciplina interna".
(55)

Según Ernesto Garzón entre los argumentos que son utilizados para excusar o justificar la aplicación de aquellas medidas que justamente son definitorias de terrorismo de Estado, se cuentan las siguientes:

a. El argumento de la eficacia. La imposición del "terror estatal" es la forma más eficaz para combatir el terrorismo urbano y/o rural.
b. El argumento de la imposibilidad de identificación del "terrorista". Ello exige la aplicación difusa de medidas de coacción.
c. El argumento de la simetría de medios de lucha. La respuesta cabal al "terrorismo indiscriminado" es el reforzamiento del monopolio de la violencia estatal a través de medios equivalentes a los que utiliza el "terrorista urbano y/o rural".
d. El argumento de la distinción entre ética pública y ética privada. En el campo de la política, desde el punto de vista ético, a diferencia de lo que sucede en el ámbito de las acciones privadas, lo decisivo para juzgar el comportamiento de quienes detentan el poder es el resultado alcanzado. Si el resultado logrado por la vía del terrorismo de Estado es la paz, se obtiene así el fundamento necesario para una verdadera "sociedad democrática".
e. El argumento de la inevitabilidad de consecuencias secundarias negativas. El fin que persigue o la imposición de medidas difusas y clandestinas de represión es la paz y la seguridad. Que como efecto secundario ello implique la destrucción de vidas humanas es algo perfectamente justificable si se recuerda la "teoría del doble efecto", sustentada por los escolásticos.
f. El argumento de las "elecciones trágicas". "El terrorismo urbano y/o rural" coloca al Estado frente a una situación que podría ser calificada como de "elección trágica": si no se da respuesta al terrorismo de una manera eficaz, se pone en peligro la existencia misma del Estado; por otra parte, una respuesta eficaz exige la aplicación de medidas al margen de la legalidad.
g. El argumento de la primacía de los valores absolutos. Existen valores político-sociales que tiene una validez absoluta e incondicional. Su realización es condición necesaria para la felicidad y el bienestar de la sociedad. Quienes se oponen a ellos... se convierten en enemigos irreconciliables del orden social, y, por tanto, su eliminación está justificada
. (56)

Finalmente E. Garzón indica que:

"El terrorismo de Estado no puede ser nunca una forma permanente de gobierno. Así lo reconocen también quienes lo propician o practican cuando subrayan el carácter transitorio de este tipo de sistema como etapa preparatoria para una "democracia verdadera". Desde el punto de vista ético, postular el "aullido gubernamental" como vía para el afianzamiento de la democracia es tan inaceptable como propiciar la muerte intencional de inocentes para amedrentar a los culpables reales o probables." (57)

2. El terrorismo de Estado en America Latina

Una de las características comunes de la historia contemporánea en América Latina es el hecho de que existen profundas desigualdades e injusticias sociales en grandes sectores de la población. Esta situación ha provocado grandes tensiones y conflictos sociales permanentes. Probablemente, esta constatación, junto al impacto político de la revolución cubana en la región y el contexto internacional de "guerra fría" fueron algunos componentes que configuraron una nueva visión del papel del Estado y de las Fuerzas Armadas en el continente.

El miedo atroz a los cambios sociales, a los movimientos populares, a la "amenaza comunista" fueron creando un clima de inseguridad (en muchos casos artificial y ficticio) en las clases dominantes de América Latina que las condujo a otorgar mayores cuotas de poder a instituciones militares y policiales que aseguraban el mantenimiento del "orden vigente" y el "status quo".

Situaciones de inestabilidad política e institucional, reflejando a veces una crisis del sistema democrático, no son excepcionales en el continente. Se conoce, por ejemplo, la intervención en política de los militares mediante golpes de Estado y cuartelazos desde el inicio del período repúblicano.

La "cultura de la pobreza", la dependencia económica y política de las grandes metrópolis imperialistas, la no resolución de los problemas sociales de los sectores más débiles y marginados de la población, la imposibilidad de cambios sociales, van creando las condiciones del enfrentamiento social y político.

Otra particularidad aparece a finales de la década de los 60 con el desarrollo de poderosos movimientos sociales de carácter popular y reivindicativo que en muchos casos cuestionaban el poder establecido y se presentaban como proyectos políticos alternativos. El caso del gobierno de la Unidad Popular en Chile, del Presidente Allende, es un claro ejemplo.

De tal manera, la irrupción del conflicto social y político en diversos ámbitos de la sociedad lleva a situaciones de polarización de fuerzas. La respuesta de los sectores dominantes no será el diálogo ni la búsqueda de salidas de consenso. La solución será la represión política.
Esta represión tendrá características totalmente diferentes. No será la represión tradicional, salvaje de antaño. La represión debe ser distinta. Primero, porque ya no causa mucho efecto la forma tradicional, y segundo, porque el movimiento popular también responde, en algunos casos, con formas de violencia.

Se requiere un nuevo tipo de represión, nuevos métodos y técnicas, más eficaces y sistemáticos. En definitiva, una nueva concepción de la represión para hacer frente a los conflictos sociales. Así se recurre a la estrategia de la contrainsurgencia y la Doctrina de la Seguridad Nacional como un auxiliar ideológico que justifica teoricamente la necesidad de la "seguridad" y la preparación para la guerra en contra del "enemigo interno".

Para cumplir con estos objetivos, se agregan otros elementos, tales como:

– Estructurar las Fuerzas Armadas de acuerdo con los nuevos principios. En la preparación militar para un eventual conflicto, se dará mayor énfasis a la lucha contra un "enemigo interno" que contra un enemigo externo.
– Las situaciones de conflicto o guerra no serán asumidas exclusivamente en el plano militar. Hay que combatir en todos los frentes y con todas las formas de lucha, ya que la "guerra es total". Aquí, la guerra psicológica y la utilización del terror desempeñan un papel fundamental
.

Por consiguiente, con la ineficacia de los tradicionales métodos de represión, con esta nueva visión de neutralizar y reprimir los conflictos sociales, con un nuevo papel para el Estado y las Fuerzas Armadas, con la incorporación de la ideología de la Seguridad Nacional, con la preparación militar para oficiales latinoamericanos en escuelas internacionales de contrainsurgencia, va surgiendo algo nuevo.

De este modo, se han configurado todos los elementos y condiciones para comprender la razón y la lógica, por la cual algunos gobiernos, civiles o militares, han aplicado determinadas formas de terrorismo de Estado, constituyendo la desaparición forzada de personas, la expresión más perfecta y acabada.

Delimitando el concepto de terrorismo de Estado aplicado a las experiencias de gobiernos que utilizaron estos métodos de represión política en América Latina y que tomaron como base la ideología de la Doctrina de Seguridad Nacional, en una investigación sobre el tema, Alvaro Del Barrio Reyna y José León Reyes señalan:

"El terrorismo de Estado constituye el aspecto más notorio de la Doctrina de la Seguridad Nacional, traducido en un total desconocimiento del derecho a la vida y de la libertad personal, en torturas y desaparecimientos cometidos con el alegado motivo de la lucha contra la subversión. La honda ilegitimidad que suponen las distintas características de la ideología de la Seguridad Nacional, conducen a sus adeptos y ejecutores prevalidos del poder total, a una situación de hipocresía y clandestinidad. Adoptan el sigilo, la nocturnidad, el ataque por sorpresa, las prácticas delictivas; la infracción del propio orden jurídico que en las horas de luz dicen defender y que, en todo caso no se atreven a suprimir.

El terrorista estatal es aún más execrable que el terrorista extraestatal, al precaverse del aparato del Estado para delinquir, ocultarse, protegerse o hacerse impune. El tríptico que caracteriza la ideología del terrorismo de Estado es: secreto, clandestinidad e impunidad." (58)

3. El terrorismo de Estado en Chile

La utilización de la máquina del Estado para generar represión y terror en Chile comenzó con el advenimiento del régimen militar. Las graves violaciones de los derechos humanos condenadas por Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, Amnistía Internacional y en diversos foros internacionales, demostraron la gravedad de la situación. El campo de violación de los derechos humanos abarcó en Chile. (59) los siguientes elementos:

a.Violaciones del derecho a la vida

1. Muertes. Diversos tipos de muerte: ejecuciones, con desaparecimiento; por torturas; en supuestos enfrentamientos, homicidios premeditados, por abusos de poder, etc.
2. Detenidos-desaparecidos

b.Violaciones del derecho a la integridad personal

1. Torturas. Diversos tipos de tortura: físicas o psíquicas, con aplicación de descargas eléctricas, de tipo sexual, por golpes, aplicación de drogas, quemaduras, inmersiones
2. Tratos y penas crueles, inhumanas y degradantes
3. Homicidios frustrados
4. Heridos y lesionados

c. Violaciones del derecho a la libertad personal

1. Detenciones arbitrarias. Detenciones individualizadas y selectivas, en manifestaciones, en allanamientos masivos, secuestros
2. Presos políticos
3. Relegación (confinamiento en lugares remotos e inhóspitos)

d.Violaciones del derecho a la seguridad personal

1. Amedrentamiento
2. Allanamiento

e. Violaciones del derecho a vivir en la patria

1. Exilio
2. Refugiados

Considerando que el terrorismo de Estado fue una política de represión utilizada por el régimen militar que provocó la violación de derechos humanos más grave, sistemática y masiva en la historia reciente de Chile, ésta se puede caracterizar por todos aquellos hechos de violencia política que causaron conmoción y alarma pública y que provocaron situaciones de terror hacia la comunidad.

Entre los hechos o prácticas típicas de terrorismo de Estado realizadas entre 1973 y 1990, cabe mencionar las siguientes (60):

– El bombardeo del Palacio Presidencial de La Moneda el 11 de septiembre de 1973, en el cual se encontraba el Presidente constitucional, Ministros y colaboradores.
– La ejecución de un grupo de arrestados en Curacaví el 17 de septiembre de 1973 por Carabineros de dicho lugar. Del total de 7 personas, cinco son ejecutadas y dos logran sobrevivir. Entre estos últimos, uno de ellos, José Guillermo Barrera, después de haberse asegurado en el Ministerio de Defensa que no era buscado, regresará a Curacaví en marzo de 1974, siendo nuevamente detenido y desaparecido.
– La ejecución de 13 personas en Osorno el 18 de septiembre de 1973 por carabineros y colaboradores civiles de dicha localidad.
– La ejecución de 19 personas de Laja y San Rosendo el 18 de septiembre de 1973 por Carabineros de la Tenencia de Laja. Los detenidos fueron ejecutados en el camino de Los Angeles, entre Yumbel y Laja, y sus cuerpos fueron enterrados clandestinamente.
– La ejecución de 18 campesinos de Paine el 24 de septiembre de 1973 por efectivos del Regimiento de Infantería de San Bernardo.
– La ejecución de cerca de 22 personas en Valdivia en octubre de 1973 por miembros del Ejército.
– La ejecución de 6 detenidos por "ley de fuga" en Pisagua el 30 de septiembre de 1973.
– La ejecución de 4 estudiantes universitarios en Cauquenes el 3 de octubre de 1973 por efectivos militares de esa ciudad.
– La ejecución de 13 campesinos en Mulchén en octubre de 1973 por una patrulla de Carabineros, militares y civiles.
– La ejecución de cerca de 9 dirigentes ferroviarios de la Maestranza de San Bernardo el 10 de octubre de 1973 por militares de la Escuela de Infantería de San Bernardo.
– La ejecución de 10 personas en un Consejo de Guerra en el campamento de detenidos de Pisagua en octubre de 1973 por efectivos militares.
– La ejecución de 23 personas en Paine de los asentamientos campesinos "24 de abril", "Nuevo Sendero" y "El Tránsito" en octubre de 1973 por miembros del Ejército.
– La ejecución de 72 presos políticos entre el 15 y 19 de octubre de 1973 en las ciudades de La Serena, Copiapó, Antofagasta, y Calama, por la llamada "caravana de la muerte", una delegación militar a cargo del general Sergio Arellano Stark.
– La ejecución de 7 detenidos en un "supuesto enfrentamiento" en Cautín, Temuco, el 10 de noviembre de 1973 por miembros del Regimiento Tucapel.
– Instalación del centro clandestino de detención y tortura de la calle Londres 38 en pleno centro de Santiago en marzo de 1974. Posteriormente será reemplazado por otros recintos similares, tales como la casa en "José Domingo Cañas", "La Discoteca" o "Venda sexy", "Villa Grimaldi", todas a cargo de la DINA. Por aquí pasarán gran parte de los detenidos que posteriormente serán desaparecidos.
– Muerte del general de la Fuerza Aérea Alberto Bachelet, víctima de las torturas a que fue sometido, el 14 de marzo de 1974. Según la versión oficial, su muerte se produjo por "un ataque al corazón". El general Bachelet participó en un cargo público durante el gobierno de la Unidad Popular.
– Muerte del ex-Ministro del Interior, José Toha, detenido por los militares. Según versión oficial, éste se suicidó en el Hospital Militar, donde estaba hospitalizado.
– Muerte en atentado explosivo del ex-Comandante en Jefe del Ejército de Chile, general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en Buenos Aires el 29 de septiembre de 1974. Al llegar a su residencia, un poderoso artefacto explosivo colocado bajo el chasis del automóvil y detonado a distancia por control remoto, hace explosión causando la muerte del general y su esposa. Ellos habían buscado refugio en Argentina después del golpe militar. El general Carlos Prats, militar leal a la Constitución, se negó a participar en el gobierno de la Junta Militar, teniendo que abandonar Chile por razones de seguridad personal. En los días previos al atentado el general Prats hacía gestiones para viajar a Europa, viaje que había sido demorado por las autoridades chilenas. El agente de la DINA, Michel Townley abandonó Buenos Aires el mismo día del atentado.
– Publicación en Argentina y Brasil de una lista de 119 casos de desaparecidos. Se trata de una operación conjunta de la DINA y los servicios de seguridad argentinos que intenta hacer creer a la opinión pública que un grupo de detenidos en Chile por la DINA en 1974 habría muerto a consecuencias de purgas políticas internas y en enfrentamientos con las Fuerzas Armadas de Argentina. Este montaje resulta completamente falso ya que existen innumerables pruebas de testigos y familiares de las víctimas que demuestran que en los 119 casos, todos fueron detenidos y desaparecidos en Chile por la DINA.
– Inicio de las operaciones del "Comando Conjunto", un grupo antisubversivo formado por el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aérea, Carabineros y ex-militantes del grupo de extrema derecha Patria y Libertad. El Comando Conjunto será el responsable de la represión en contra del Partido Comunista (PC).
– Intento de asesinato en contra del ex-Ministro del Interior y ex Vicepresidente de la República, Bernardo Leighton y su esposa Anita Fresno, en Roma el 6 de octubre de 1975. Leighton fue herido de un disparo en la cabeza en un atentado terrorista al llegar a su casa. Después de varias semanas de debatirse entre la vida y la muerte sobrevivirá. Su esposa que también fue atacada, quedó en estado semi-paralítico. Leighton, fundador del Partido Demócrata Cristiano (PDC), junto con 12 militantes de ese partido emitieron una condena categórica al golpe de Estado, dos días después de producido éste en 1973. La Junta Militar le había prohibido regresar a Chile. Responsable de esta acción fue el grupo de extrema derecha italiano Avanguardia Nazzionale, en conexión con la DINA.
– Asesinato, en 1976, de Carmelo Soria, ciudadano español y funcionario internacional de la CEPAL quien fue secuestrado, torturado y estrangulado por agentes de la DINA. Su cuerpo fue arrojado a un canal para simular un accidente.
– Asesinato en un atentado con explosivos de Orlando Letelier, ex-Ministro de Relaciones Exteriores y ex-Ministro de Defensa Nacional del gobierno de la Unidad Popular, en Washington el 21 de septiembre de 1976. En el ataque muere también la ciudadana norteamericana Ronni Moffitt y queda herido su marido Michael Moffitt. El explosivo fue colocado bajo el automovil y accionado por control remoto mientras Letelier conducía su coche en pleno centro de Washington. Letelier había sido privado de su nacionalidad por la Junta Militar 12 días antes de su muerte por "atentar gravemente contra los intereses del Estado". Michael Towley, involucrado en este atentado, agente de la DINA, utilizando un pasaporte falso había abandonado Washington el día anterior.
– Detención en el lapso de tres semanas de 13 dirigentes del PC en Santiago, entre noviembre y diciembre de 1976. La versión oficial de los militares señala que las víctimas habrían abandonado el país por un paso fronterizo en dirección a Argentina. Los abogados de organismos de derechos humanos logran demostrar que registros de salida del país fueron adulterados y que existen pruebas concretas de que fueron capturados en Chile por los servicios de seguridad.
– Asesinato de Tucapel Jiménez, Presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales de Santiago el 25 de febrero de 1982. Jiménez promovía la posibilidad de la unidad de los trabajadores en contra del régimen. Fue encontrado muerto en su automóvil con dos balazos en el cráneo y tres puñaladas. Había recibido numerosas amenazas de muerte y era habitualmente seguido por desconocidos de civil.
– Muerte de Loreto Castillo en Santiago, el 16 de mayo de 1984. La víctima fallece en la explosión de una poderosa bomba, junto a una torre de alta tensión. En los días siguientes informaciones de prensa dicen que Loreto Castillo es una "terrorista" que ha cometido diversos atentados. Sin embargo, Héctor Muñoz, esposo de la víctima denuncia haber sido detenido con su mujer el día de la explosión por un grupo de civiles. Después de golpearlos hasta dejarlos inconscientes, los desconocidos los colocaron separadamente junto a torres de alta tensión con explosivos a punto de explotar. La bomba de Muñoz no estalló y salvó su vida.
– Muerte a tiros de siete personas a manos de agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), en la ciudad de Concepción el 23 de agosto de 1984, en "enfrentamientos" que, según testigos, no existieron.
– En un atentado atribuido a izquierdistas, que destruye la iglesia de Fátima de la ciudad de Puntas Arenas, el 6 de octubre de 1984, se encuentra el cadáver del verdadero autor del atentado, el teniente de Ejército Patricio Contreras Martínez, importante miembro de la CNI local.
– Secuestro y posterior degollamiento de tres profesionales del proscrito Partido Comunista: el dirigente de los profesores Manuel Guerrero, el dibujante Santiago Nattino y el sociólogo de la Vicaría de la Solidaridad, José Manuel Parada, en Santiago, el 28 y 29 de marzo de 1985. El juez civil José Cánovas, después de cuatro meses de investigación, acusa a los servicios de seguridad dependiente de Carabineros (DICOMCAR). El Director de Carabineros y miembro de la Junta de Gobierno, general César Mendoza, es obligado a renunciar a los cargos por los restantes mandos de las Fuerzas Armadas.
– Asesinato en Santiago de los hermanos Rafael y Eduardo Vergara por funcionarios de Carabineros, el 29 de marzo de 1985 al tiempo que agentes de la CNI matan a balazos a la joven Paulina Aguirre de 20 años.
– Durante un paro nacional y una jornada de protesta populares callejeras contra la dictadura, el 2 y 3 de julio de 1986, policias y soldados matan a siete personas en Santiago, entre ellas el fotógrafo Rodrigo Rojas, a quien una patrulla encabezada por un teniente quema vivo. Carmen Gloria Quintana, acompañante de Rojas, sufre quemaduras graves y queda desfigurada.
– Secuestro y ametrallamiento de cuatro opositores al régimen militar en Santiago entre el 8 y 9 de septiembre de 1986. Ellos son Felipe Rivera, Gastón Vidaurrázaga, José Carrasco y Abraham Muskablit quienes son asesinados por civiles armados del denominado comando "11 de septiembre", como represalia y venganza por el atentado fallido que sufriera el general Pinochet el día anterior, reivindicado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).
– Muerte de 12 personas en la llamada "Operación Albania" entre los días 15 y 16 de junio de 1987, en Santiago, en operativos coordinados por la Central Nacional de Informaciones (CNI).
– Asesinato con doce disparos de Jecar Neghme, dirigente del MIR, cuando caminaba por una calle en el centro de Santiago el 4 de septiembre de 1989.

Notas:
39. CHOMSKY, N., SCHULZ, W., BONASSO, M. Terrorismo de Estado,ediciones Txalaparta, Navarra, España, 1990.
40.Ibid, p.38
41. Idem
42. Schulz, Williams, en Terrorismo de Estado,Txalaparta, Navarra, España, 1990.
43. Ibid.,p.33
44. Ibid, p.28
45. Ibid., p.29
46. Idem
47. Idem
48. Ibid.,p.30
49. Bonasso, Miguel.Terrorismo de Estado,ed Txalaparta, Navarra, España, 1990, p.9
50. Ibid., pp.9-10
51. Idem
52. Idem
53. Ibid., pp.10-11
54. GARZON VALDES, Ernesto.El Terrorismo de Estado, en Revista de Estudios Políticos, Nº 65. julio-septiembre 1989, Madrid.
55. Ibid., pp.40-41
56. Ibid., pp.40-41
57. Ibid., p 50
58. DEL BARRIO, REYNA, y LEON REYES, J. Terrorismo, ley antiterrorista y derechos humanos, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Santiago, 1991.
59. Véase Red de Informática de Instituciones de Derechos huamnos de Chile, Glosario de definiciones operacionales de las violaciones a los derechos humanos, FASIC, 2º edición, 1991, Santiago.
60. Eugenio Hojman y Equipo Revista Análisis, Memorial de la Dictadura, 1973-1989, Santiago, Editorial Emisión

Editado electrónicamente por el Equipo Nizkor- Human Rights el 28/sep/01